En Navidades aproveché para ver una miniserie de la que había oído muchas alabanzas pero que no había tenido el tiempo de disfrutar: "Grey Gardens". Dirigida por Michael Sucsy y protagonizada por Jessica Lange y Drew Barrymore, la serie cuenta la vida de Edith Ewing Bouvier Beale y su hija, Edith Bouvier Beale, tía y prima respectivamente de Jackie Kennedy.
Jessica Lange y Drew Barrymore, en los tiempos buenos de las dos Edith
Las dos Edith vivieron una vida de contrastes. Miembros de la alta sociedad de Nueva York y los Hamptons, pasaron de las fiestas, las joyas y los vestidos caros a vivir casi en la indigencia. Juntas, Edith madre y Edith hija, grabaron un documental en el que contaban su vida, lo que las devolvió efímeramente la fama. Una grabación que está muy presente en la miniserie. Cuando su historia y su estrambótico estilo de vida saltaron a la luz, Jackie (ahora ya Onnasis) las ayudó a adecentar su casa. Sin embargo, nunca lograron adecentar de nuevo su vida.
La serie, emitida por la HBO, tiene una factura impecable. La puesta en escena es brillante, con unos decorados, un vestuario y un tratamiento de la luz brillantes. Ambas actrices, tanto Jessica Lange como Drew Barrymore, están inmensas en sus papeles. La primera, como madre dominadora que no es capaz de asumir las consecuencias de sus acciones (su marido la abandona debido a su descontrol con las fiestas y el dinero). La segunda, como una hija presa de su madre, forzada a dejar sus sueños y a vivir con ella entre porquería, suciedad y gatos vagabundos.
Es curioso ver cómo ninguna de las dos mujeres fue capaz de luchar contra la adversidad, sino que se dejaron llevar por ella. Vivían en una especie de fantasía: Big Edith mantenía una actitud autoritaria y altiva, como si siguiera perteneciendo a la alta clase neoyorquina. Mientras, Little Edith se preocupaba por estar arreglada y elegante, pero en su nuevo estilo de vida ese anhelo sólo se traducía en estilismos estrafalarios y locos.
Si queréis saber un poco más de la vida de estas dos mujeres únicas, os recomiendo este artículo de SModa. Y, por supuesto, os animo a que veáis la miniserie. Muy, muy recomendable.
Besos,
Alba
Pese a la miseria, las dos Edith siempre mantuvieron la actitud de su época dorada
Es curioso ver cómo ninguna de las dos mujeres fue capaz de luchar contra la adversidad, sino que se dejaron llevar por ella. Vivían en una especie de fantasía: Big Edith mantenía una actitud autoritaria y altiva, como si siguiera perteneciendo a la alta clase neoyorquina. Mientras, Little Edith se preocupaba por estar arreglada y elegante, pero en su nuevo estilo de vida ese anhelo sólo se traducía en estilismos estrafalarios y locos.
Edith hija usaba chaquetas como faldas y siempre llevaba la cabeza cubierta
Si queréis saber un poco más de la vida de estas dos mujeres únicas, os recomiendo este artículo de SModa. Y, por supuesto, os animo a que veáis la miniserie. Muy, muy recomendable.
Besos,
Alba


