Hola!
Tras unos días un poco missing (sorry!), estamos de vuelta. Y regresamos con algo un poco distinto, la verdad.
Creo que no lo he contado, pero llevo una época yendo a trabajar en bici. Si no hay lluvia, mi bici y yo vamos y volvemos juntas al curro. No lo hago por moda, la verdad. Lo hago por necesidad: mis piernas y mi culo estaban alcanzando proporciones épicas!! Lo bueno es que además de que es cómodo (tardo menos que en metro), estoy empezando a notar el cambio en mi cuerpo.
Bueno, no nos desviemos, que yo he venido a hablar de mi libro ;). Al empezar a ir con la bici, y aprovechando que está tan de moda el tema de la bici, con todas esas réplicas vintage que se ven por la ciudad y las celebrities usándolas, me fijé en estilismos bicileros para inspirarme a la hora de ir a trabajar. Y encontré algunos un tanto desconcertantes. El que más me llamó la atención fue éste:
Bonitos tacones Olivia... pero, ¿en serio?
Vale, este look quedó totalmente desterrado. Pero claro, tampoco podía ir así:
Mis jefes podrían flipar!!
Al final acabé inspirándome en blogs de chicas reales y más "sensatas" que Palermo. Y ahora que ya llevo una temporada, os presento un par de propuestas, por si alguien se anima. Dos versiones, falda y pantalón, que demuestran que es fácil ir mona y en bici.
¿Os gustan?
Por si os animáis, un par de consejos:
1. La bici sin cesta no es una bici. Es básico para poder llevar el bolso.
2. Los tacones, a la cesta. Lo mejor son las bailarinas o los botines lisos. Los tacones a lo Palermo, prohibidos. Hay zapatos con poco tacón que sí son cómodos, pero más allá de 5 centímetros, no os lo recomiendo.
3. Las minis no son lo más cómodo, pero no son imposibles. Os recomiendo que en esos casos optéis por un vestido largo, que os tape las piernas. ¡No debemos distraer a los conductores!
4. Ahora que llega el frío, los guantes y la bufanda son tan básicos como el gloss!
Y vosotros, ¿os animáis a pedalear un rato?
Besos,
Alba