miércoles, 10 de noviembre de 2010

La aguja detrás de Glee

Hola a todas!
Lo prometido es deuda, así que hoy os voy a hablar de una de mis series favoritas: Glee. Los que me conocen saben que tengo un punto hortera algo pronunciado, en especial en el tema de los musicales. Así que no es de extrañar que me guste tanto esta serie. La primera temporada me la tragué enterita y estoy a la espera de que en Neox comiencen con la segunda. 

Para aquellas que no seguís la serie, se trata del coro de un instituto estadounidense compuesto, en esencia, por frikis. Una pandilla de gente de lo más variopinta, desde un delincuente en potencia, pasando por las animadoras y acabando con Rachel, la corista repipi (pero que se hace querer). Aunque, sin duda, uno de los mejores personajes es Kurt, el gay, que es todo él un manual de estilo (y no sólo en cuanto a vestimenta).  

Kurt Hummel, todo estilo

Pero mi idea no es hablar de las tramas o los personajes, sino del vestuario. En los capítulos normales, cada personaje tiene un vestuario más o menos arquetipico. Rachel, de pija repipi. Mercedes, de reina del soul. Las animadoras, pues de eso, de animadoras. 

Rachel Berry, líder de Glee, para martirio de sus compañeros

Sin embargo, para los números musicales la cosa cambia, y mucho. En especial en los capítulos dedicados a algún cantante en concreto. El de Lay Gaga, en el que además rindieron homenaje a Alexander McQueen, fue uno de los más espectaculares, como no podía ser de otra forma. Y la verdad es que creo que lograron un gran resultado. 

El pobre chico parece totalmente fuera de lugar... ¡ja!

La artífice del vestuario es  Lou Eyrich, que ha explicado los secretos del vestuario de Glee al Sindicato de Diseñadores de Vestuario estadounidense. En la entrevista explica que ella y su equipo (compuesto sólo por otras tres personas) tienen únicamente cuatro días para convertir los bocetos en prendas de vestuario. Muy poco tiempo si tenemos en cuenta la enorme cantidad de prendas que se requieren para cada episodio: en el de homenaje a Madonna, por ejemplo, cada personaje principal tuvo entre 13 y 17 cambios de vestuario, ¡sin contar las coreografías!


Los números de baile son, precisamente, uno de los puntos más complicados del trabajo de Eyrich. Normalmente, tiene que recurrir a tiendas de ropa para poder dar a basto. Aún así, siempre acaba "toqueteando" las prendas, añadiendo o quitando cosas para ajustarlas a los personajes de Glee. Además, Eyrich se enfrenta al reto de adaptar estilos conocidos (Gaga, Madonna, etc...) a la personalidad del personaje, algo que no siempre es fácil. Por ejemplo, para lograr que los zapatos de Kurt inspirados en Gaga permitiesen al actor andar y bailar, la diseñadora tuvo que trabajar mano a mano con un zapatero artesanal. 


Pese a la enorme carga de trabajo, lo bueno es que Eyrich y su equipo no tienen en mente
bajar el nivel del vestuario.


"Soy una zombie andante, y con lo todo lo agotador que resulta este trabajo, es como si hubiéramos elevado nuestro límite y seguimos luchando por ser mejores y mejores"


Yo, personalmente, se lo agradezco, por me encanta la labor que está haciendo
Y vosotras, ¿qué decís? ¿os gusta Glee? ¿y su vestuario?


Besos, 
Alba 

3 comentarios:

A TRENDY LIFE dijo...

A mí no termina de convencerme, no sé...

Un besito!

Beatriz V.P. dijo...

Yo no la he visto!

Mageritdoll dijo...

Un artículo muy interesante!
Yo en particular no conozco la serie y por tanto no la sigo... pero me gusta leer este tipo de artículos, y tú has sido original enfocando tu comentario en un aspecto concreto como es la moda...
Y a mí me ha gustado
Gracias
Sergio, de Mageritdoll